Singladura núm. 14. Lunes 4 de Septiembre 2023
A
la 01.00 HRB he entrado de guardia junto con Jaime II. Esta guardia es cómoda
ya que puedes subir descansado y a su conclusión puedes dormir unas horas mas. La guardia
anterior ha sido tranquila, según nos han informado, y no parece que ésta vaya a ser distinta.
A
las 02.05 HRB teníamos el faro de Puerto Empédocle por el través. Media hora
después el radar y el AIS reflejaban gran la actividad pesquera de esta zona de la costa.
De
hecho al terminar la guardia, a las 04.00 HRB, teníamos 13 pesqueros en un radio
de 16 millas en torno nuestro. Tras informar a la guardia entrante de como
había ido la guardia, muy tranquila, bajábamos a nuestros camarotes a descansar.
Tres
horas mas tarde, subía yo de nuevo a cubierta. En ese momento estábamos a 12
millas de Mazara del Vallo. Esta es otra de las recaladas que inicialmente
teníamos previstas, pero que las condiciones meteorológicas nos recomendaban no hacer, y
continuar nuestra derrota hacia Trápani.
A
las 08.00 HRB la temperatura ambiente era de 27ºC, la humedad relativa del 63%
y la presión atmosférica 1015 hPa.
Una
hora mas tarde hemos pasado muy cerca de un banco de pesca tal como indicaba la
“agitación” que se veía en superficie. Estábamos en So(37º 36´,7 N, 012º 32´,8
E). A esa hora todavía continuaban faenando los grandes pesqueros de estos puertos, pesqueros que son de arrastre como el que ha cruzado nuestra derrota.
A
las 10.00 HRB hemos izado velas, quitando motor, y disfrutando así de la
navegación con la fuerza del viento. Sin embargo, éste no se ha mantenido mucho tiempo, y
una hora después volvíamos a meter motor, ya que había bajado demasiado el viento.
No
mucho mas tarde dejábamos Marsala, esa ciudad que da nombre a interesantes
vinos dulces, por estribor. En los pasados años 70 había un delicioso plato de
la cocina italiana que eran “escalopines a la Marsala”, con una salsa elaborada con
vinos de esta zona.
En el extremo occidental de Sicilia existen diversos balizamientos
marcando bajos, reservas naturales, así como accidentes diversos.
A
las 14.00 HRB cruzábamos la bocana del puerto de Trápani, con la intención de
hacer combustible, además de comer con tranquilidad.
Primero hemos
entrado hasta el final de la dársena sur, donde teóricamente debería haber una
estación de servicio, aunque no hemos visto ninguna que fuera accesible desde
la dársena. A nuestras llamadas por radio tampoco ha contestado nadie, sin duda
por ser la hora de descanso y comida. Efectivamente, en el muelle pegado al
paseo marítimo, hemos visto un gran cartel indicando las horas de trabajo de
los operarios del puerto, horario con una gran pausa a “mediodía”. Curiosa forma de
gestionar un puerto importante como este.
Por ello, hemos virado en redondo, yendo hacia el lazareto, donde hemos fondeado, cerca también de la bocana del puerto. A continuación hemos comido tranquilamente, esperando la hora a la que poder acercarnos a una estación de servicio.
A
las 17.00 HRB hemos levado ancla, dirigiéndonos a una marina nueva que está
situada en la dársena norte. Allí, junto a la zona de los grandes pesqueros debería
estar una estación de servicio, aunque solo hemos visto una columna, especie de surtidor, aislada en la gran explanada junto a ese muelle.
Por ello, nos
hemos abarloado cerca de esa columna-surtidor, y delante de un gran pesquero, que también iba a hacer combustible. Jaime II ha
ido a la caseta de marinería al fondo de la explanada, para avisar a un marinero, ya que no aparecía
nadie por este muelle. Veinte minutos mas tarde ha venido el encargado de ese surtidor para
darnos servicio.
Ese marinero ha activado el sistema de elevación, desde el subsuelo, de unos grandes
carretes con las mangueras para el suministro de combustible. De esta forma estos
“surtidores” subterráneos solo están expuestos a las inclemencias del tiempo
durante las horas en que se necesiten activar. El resto del tiempo estan protegidos tanto de vientos fuertes como de cualquier otro tipo de incidentes. A continuación, hemos llenado los depósitos,
con lo que ya estábamos en condiciones de saltar a Cerdeña.
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Durante
la espera al gasolinero hemos estado consultando la predicción del tiempo para
el canal de Cerdeña. Parece que viene un temporal en los próximos días, y que de
salir esta tarde en demanda de Villasimius es posible que ese temporal nos
pille ya solo cerca de cabo Carbonara, en la punta SE de la isla. La alternativa
es esperar un par de días en Trápani a que pase el temporal, sin saber si a continuación viene otro detrás, o no. La decisión tomada
ha sido la de zarpar inmediatamente hacia Cerdeña.
Después
de soltar amarras en ese muelle con esa curiosa estación de
servicio, hemos cruzado la bocana a las 17.55 HRB rumbo Cabo Carbonara. Justo en
ese momento arribaba al puerto una plataforma flotante, trasladada con ayuda de dos
remolcadores, lo que ha exigido maniobrar con cuidado.
Una
hora mas tarde, a las 18.55 HRB, dejábamos por babor el faro de la isla de
Levanzo, una de las islas Égadas. En ese momento teníamos marejadilla subiendo a
marejada, y vientos del Norte fuerza 3
La
cena de hoy ha consistido en espagueti con butifarra y yogures. De postre
sandía.
Como la primera guardia
de esta noche, la que comienza a las 22.00 HRB, es la nuestra, nos hemos
preparado para ello. Durante esta guardia hemos acabado las reservas de
chocolate, aunque no las galletas.
A las 24.00 HRB nuestra posición era So(38º
12´,5 N, 011º 35´,9 E), habiendo recorrido 45 millas de las 160 millas que separan Trápani de Capo Carbonara.